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Cómo ahorrar con un ingreso irregular…

Las finanzas de San Valentín

El amor es la fuerza que mueve el mundo, la razón que nos impulsa a alcanzar las más difíciles metas y nos permite darlo todo por el ser querido. Pero pese a todo ese poder, el amor no paga las cuentas…

Por Elianne E. González (© Copyright 2005, Power Content Inc.)

Así que has decidido pedirle matrimonio a tu pareja el Día de San Valentín… ¡Felicidades! Pero seguro que ya te has dado cuenta de la otra realidad: que el tema del amor y el del dinero no pueden estar reñidos.

Ni en la mas hermosa de las relaciones podemos perder de vista los asuntos de dinero, porque – y antes que me tilden a mí de poco romántica – los expertos en relaciones afectivas, consejeros matrimoniales y hasta abogados de divorcio, reconocen que no hay otra razón que cause mayores problemas, peleas y hasta divorcios, que las discusiones sobre dinero entre las parejas.

Si a la ecuación agregamos las mil y una diferentes costumbres culturales de todos los que vivimos en Estados Unidos, en las relaciones de parejas, comprometidos o casados, sobrevivir felizmente en el noviazgo y matrimonio, ¡es toda una proeza!

Hace poco, un ex compañero de trabajo me pidió que le aconsejara sobre que se suele hacer en Estados Unidos para comprometerse, porque quería proponerle matrimonio a su novia en San Valentín. Él es hijo de colombianos y su novia es de origen irlandés. Su gran preocupación era hacer las cosas bien desde el principio y ganarse el cariño y respeto de la futura familia. La angustia de mi amigo Armando era cómo enfrentar la compra del anillo de compromiso y esa parte de la etiqueta del “compromiso”.

Un día y una joya muy especial

Armando había notado que la cultura anglosajona pone mucho énfasis en el anillo de compromiso. Y es cierto, la costumbre es que cuando el novio pide en matrimonio a la novia, éste le entregue un anillo que simboliza el compromiso que está haciéndole, pero eso NO quiere decir que todas las parejas obligatoriamente tienen que tener este anillo.

El anillo pretende ser solo un símbolo: con ese gesto estás prometiendo que tus intenciones son serias, duraderas y que cuidarás de ella tanto emocional como económicamente. La entrega del anillo puede ser un acto privado o público y el cine lo ha inmortalizado con la escena del chico arrodillado ante la chica entregándole el anillo.

Sólo después es que entran en la escena los padres de él y ella, lo que en general contrasta con la cultura latina de pedir la mano directamente a los padres de la novia. Pero como estamos en Estados Unidos muchos enamorados deciden adoptar algo -o todo- de la costumbre estadounidense.

The Knot, Inc., una empresa dedicada a la planificación de bodas y afines, indica que al menos un 40% de los novios eligen San Valentín para pedir matrimonio a su pareja y ofrecen varios consejos en cómo elegir, comprar y financiar el primer gran paso en tu futura vida de casados: la entrega del anillo de compromiso.

  • Si te han dicho que el anillo de compromiso debe costar el equivalente a dos meses de tu salario, olvídate de tal “requisito”. Primero es inútil tratar de poner un precio mínimo - o máximo - a un acto de amor como es tu promesa; segundo, es posible que no puedas endeudarte en tanto dinero, sobretodo ahora que necesitarás planificar su vida futura juntos. No te dejes llevar solo por tu corazón: ahora está en un estado muy generoso. Consulta a tu bolsillo primero.
  • El amor no es egoísta: elige el anillo pensando en su estilo, no el tuyo. Invierte un poco de tiempo en conocer sus gustos antes de que inviertas dinero en el anillo equivocado. El color del aro o de la piedra y el estilo son importantes. Para el 60% de las novias el tamaño de la piedra es el aspecto más importante. Si conoces los gustos de tu novia puedes reducir tus opciones a unas cuantas o a un joyero específico y si decides que ella vaya contigo a elegir el anillo podrás complacer sus gustos dentro de tu presupuesto. O si prefieres elegirlo tú, sabrás que ella preciará tu elección.
  • Conoce las opciones de metales y piedras que puedes afrontar. Si le gusta los metales dorados, ¿qué aleación de oro está a tu alcance: 10, 14 ó 18 quilates? Si a tu novia le gustan los metales plateados ¿puedes pagar por plata, oro blanco o platino? El precio de oro blanco es 45% más económico que el platino.
  • Consulta varios joyeros antes de decidirte por un anillo. Y pregunta. Un buen joyero estará encantado de enseñarte a elegir una buena piedra, te explicará las cualidades de cada una y es posible que hasta puedas comparar varias piedras entre sí. Pregúntales sobre las cuatro cualidades de las piedras preciosas: Color (color), Corte (cut), Claridad (clarity) y Carates (carats).
  • Exige que te den las garantías y especificaciones de las piedras por escrito. Si después decides asegurar tu inversión (es una buena idea obtener seguro para tus joyas) vas a necesitar un avalúo (appraisal) profesional. Pide que un joyero certificado por el Instituto de Gemología de Estados Unidos, (Gemological Institute of America – GIA) evalúe tu selección.
  • Puedes ahorrarte hasta un 20% del costo si compras el anillo de compromiso y las dos bandas nupciales juntas. Manténganse alejados anillos diseñados por personalidades o joyeros famosos, no querrás pagar por el nombre sino por la belleza, calidad y significado de tu regalo.
  • Si tus posibilidades económicas no te permiten comprarle EL anillo que ella realmente quiere, pide al joyero que te muestre juegos con los que puedas ir agregando piezas más grandes o “upgrades” a medida que van pasando sus años de casados y sus posibilidades financieras van mejorando.

 

Otros consejos de etiqueta para comprometidos…

Todos queremos recordar el día de nuestro compromiso como uno de los más felices de nuestras vidas y queremos compartirlo con otras personas queridas. El mejor de los consejos sobre el anuncio en sí, parece ser aquel en el que una vez la pareja se compromete, entre los dos deciden cómo quieren manejar la comunicación a las familias y amigos. Excepto en el caso de parejas con hijos de relaciones anteriores, en estos casos, los expertos concuerdan que deben hablar primero con los hijos y después con los otros familiares.

Si este es tu caso debes saber que los consejeros matrimoniales se dividen casi por igual en, si el anuncio debes hacerlo junto con tu pareja, o los padres de los chicos deben hablar con ellos por separado. En ambas situaciones es esencial que tengan sensibilidad de las necesidades de los chicos según su edad y de los acuerdos familiares que existen con los otros padres. Los chicos deben enterarse primero, pero sobre todo asegúrense que reciben las garantías que estarán esperando de ustedes: que los cambios no alterarán el amor de ustedes para con ellos.

Y por último, la pregunta que muchos no hacen, pero les intriga: ¿qué pasa con el anillo (o anillos) si deciden no casarse y cada uno toma su camino?  Tristemente, estas cosas pasan pero nadie habla al respecto: por lo general el anillo se regresa al novio.

Si es ella quien deshace el compromiso, el primer gesto suele ser devolver el anillo. Si es decisión de él, lo usual es que no exija el anillo en devolución a menos que existan razones en contra de ella. Esto no quiere decir que no hay casos en los que la novia decide unilateralmente que se queda con el anillo, pase lo que pase y por la razón que sea.

Una vez que el novio recibe el anillo de regreso, como fue su gasto, su inversión y posiblemente su deuda, él está en libertad de hacer con éste lo que desee. Muy raras son las ocasiones en las que el joyero acepta una devolución, pero nunca está de más averiguar discretamente si estos casos están contemplados en las políticas de la tienda o garantía… Las otras opciones del novio son: guardar o revender el anillo.

Y para los más pesimistas, está lo que se considera como una “Leyenda Urbana”: el caso de la novia que recibió su anillo de compromiso el día de San Valentín y cuando el novio deshizo el compromiso le pidió le devolviera el anillo – aparentemente valorado en una fuerte suma – . Ella se negó aludiendo, legalmente, que fue un regalo del día de los enamorados y que por tanto no estaba obligada a devolverlo… Obviamente en este caso el Amor y el Dinero se fueron al campo y ¡ganó el amor al dinero!

¡Felicidades a todos los enamorados en su día!

Elianne E. González es columnista, escritora y editora especializada en Finanzas Personales. © Copyright 2005-2009, Power Content Inc. Prohibida su reproducción total o parcial. Para información adicional por favor dirigirse a Preguntas@saberdedinero.com

Ref.: 012020061125B

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