Encuentra aquí la mejor manera para prevenir esta embarazosa situación.
¿Sabías que en los Estados Unidos si no pagas a tiempo la cuota mensual por concepto del crédito de tu auto, la entidad financiera lo puede reposeer? Inclusive hay ciertos estados donde está permitido que se lleven el vehículo, sin previo aviso, de la puerta de tu casa o si está estacionado en un lugar público. ¿Qué puedes hacer si esto sucede?
Por María Mercedes Tenorio (© Copyright 2005, Power Content Inc.)
Lo primero es saber muy bien algunos aspectos referentes a la adquisición de un auto y cómo prevenir la posible pérdida por reposesión del mismo.
Hay diferentes formas de adquirir un auto:
- “Cash” (de contado). Es lo ideal si se tiene la disponibilidad del dinero porque al pagar de una sola vez el monto total de precio del vehículo, más los impuestos correspondientes, te evitas pagar intereses y costos por financiamiento.
- Con financiamiento. Esta es la forma más común de comprar un auto en los Estados Unidos y se realiza a través de la misma agencia de vehículos, con un banco o con una compañía de préstamos. Esto te compromete a realizar pagos mensuales hasta que el auto se pague completamente. Considera que el precio total del auto se incrementa ya que estás pagando el costo del financiamiento sobre una tasa de interés anual “APR” (Annual Percentaje Rate). Sería bueno además que hicieras un cálculo previo de cuánto dinero tienes para la inicial (downpayment) y en cuánto te gustaría que quedaran las cuotas mensuales (basado en tu presupuesto de gastos mensual).
- Con un contrato de arrendamiento. Hay quienes les conviene o prefieren hacer un contrato de arrendamiento (lease). Se supone que las cuotas mensuales te quedan más bajas que si financiaras la compra, lo malo es que el vehículo nunca va a ser tuyo y tienes que tener sumo cuidado en no excederte en las millas de rodaje porque al final del contrato -cuando te toca devolver el auto, cambiarlo por otro y reiniciar el contrato de arrendamiento o decidirte a comprarlo- eso cuenta y se puede convertir en un dinero extra que deberás pagar.
En cualquiera de estos dos últimos casos –es decir, cuando financias o arriendas un auto- un retraso en el cumplimiento de las cuotas mensuales podría ser motivo de una acción de reposesión de tu auto y un daño grandísimo para tu historial crediticio. Para que esta situación tan desagradable nunca se te presente lo mejor es que estés muy seguro antes de adquirir un auto.
¿Qué aspectos debes considerar a la hora de financiar el pago de tu auto?
- Nunca firmes un contrato en el que los pagos mensuales excedan tu presupuesto. Ve con la idea firme de un presupuesto realista y no contando con la promesa de un aumento de sueldo o que te vas a ganar la lotería. En este país es muy fácil enamorarse de un súper auto de lujo. ¡Ten cuidado! Y sé ante todo objetivo con tu situación financiera.
- Fíjate bien en los cargos por financiamiento y el APR (tasa de interés anual). Estos pueden variar de un concesionario de autos a otro, modificando de gran forma el monto de tus mensualidades.
- Trata de mantener un puntaje alto en tu crédito (pagando todas tus cuentas a tiempo) para que recibas las ventajas de un financiamiento a una baja tasa de interés anual. Esto te ayudaría enormemente a tener pagos mensuales más bajos, e incluso puedes hacer el financiamiento a un término más corto y así pagarás la deuda más rápido y a un menor costo.
Muchas veces te tomas todas estas precauciones a la hora de adquirir un vehículo, pero hay ciertas circunstancias de la vida que te ponen a prueba y te hacen pasar por momentos de crisis económicas (como pérdida de trabajo, un divorcio, reducción de salario, entre otros) que afectan de tal manera tu presupuesto mensual que te ves obligado a dejar de pagar la cuota de préstamo o arrendamiento de tu auto. Es una terrible e incómoda situación, pero en el caso lamentable de que se presente, debes saber cómo funciona el proceso en este país y cuáles son tus derechos y posibilidades de recobrar tu vehículo.
La mejor manera de mostrar todos los aspectos concernientes a la reposición de vehículos (car repossession) es basándonos en la Comisión Federal de Comercio “FTC” (Federal Trade Commission), que es el organismo del gobierno que establece los procedimientos legales para tal acción. Puedes visitar su página Web en www.ftc.gov.
Lo primero que debes saber es que el prestamista o arrendatario de tu vehículo automotor posee los derechos sobre el mismo hasta que tú hayas realizado el último pago o hayas cumplido con los términos del contrato de arrendamiento. Esos derechos se establecen con la firma de un contrato y bajo leyes estatales (tiene su jurisdicción en la ley del estado).
Esto quiere decir que si te retrasas en los pagos de tu auto o incumples de alguna manera el contrato, el prestamista o arrendatario está en su derecho de reposeerlo. Incluso en algunos estados pueden tomar la acción legal de quitarte tu vehículo sin un proceso de corte judicial o sin previo aviso, mientras no haya alteración del orden público y pueden vender tu contrato a una tercera persona, traspasándole los derechos (como en el estado de California, por ejemplo).
En otros estados las leyes estatales limitan las vías en que el prestamista o arrendatario puede reposeer y vender tu vehículo para reducir o eliminar tu deuda. En estos casos si violan alguna regla se requerirá que te paguen por daños.
¿Cuáles son las acciones legales en caso de reposesión de tu vehículo?
- Embargar el auto (seizing the car). Este es un derecho que tiene el financista (quien te da el préstamo) o arrendatario (quien te ofrece el ‘lease’) de tu auto en algunos estados cuando no cumples con el pago de tu préstamo o arrendamiento. Lee bien el contrato para que te informes exactamente qué te llevaría a que se tome esta acción. Recuerda que en algunos estados el prestamista o arrendatario puede embargar tu auto sin previo aviso, siempre y cuando no incurra en alteración del orden público. Si durante la reposesión del auto se te dañara a ti o a tu propiedad estarán en la obligación de resarcir esos daños, es decir, de pagarte por los daños que incurran.
- Vender el auto. Una vez reposeído el vehículo por medio de la acción de embargo, el prestamista o arrendatario puede decidir quedarse con éste para compensar tu deuda o venderlo en una acción pública o privada. En algunos estados se requiere que tú seas informado de la fecha de la venta del carro, ya sea si se hizo de forma privada, o si es de forma pública para que tú puedas participar de la subasta. En cualquiera de estas circunstancias se te puede permitir volver a comprar tu auto pagando el monto total de la deuda más cualquier gasto referente a la acción de reposesión. Debes estar pendiente de reclamar cualquier objeto personal que se encuentre dentro del vehículo, el prestamista o arrendatario no puede quedarse con nada tuyo ni venderlo.
- Pagar la deficiencia (deficiency). En la mayoría de los casos de reposesión tu problema no se termina cuando el prestamista o arrendatario vende el auto, ya que después de que se aplique el monto de la venta al de tu deuda, sigue quedando una deficiencia, es decir todavía queda una deuda en tu contrato ya sea porque el monto de la venta no fue suficiente para cubrir tu deuda, que existan cargos adicionales que se aplican por gastos en el proceso de reposesión, por terminación temprana del contrato o pago adelantado del financiamiento. En muchos estados al prestamista o arrendatario puede obtener lo que se conoce como deficiency judgement, que es una sentencia obligándote a ti como deudor a pagar la diferencia entre lo que debías del auto y lo que se obtuvo por su venta. Si esto sucede, debes ser notificado de la fecha de la audiencia en la corte. Este será tu único momento para defenderte, así que busca la asesoría de un abogado experto.
Todo esto de la reposesión es un proceso bastante complicado. Así que si te llegas a encontrar en apuros financieros y ves que no puedes pagar tu vehículo trata lo siguiente:
- Habla con tu prestamista o arrendatario. Antes que nada habla con la compañía que te otorgó el préstamo, quizás ellos te puedan cambiar algunos términos del contrato, otorgándote un plazo extra para pagar la cuota atrasada o cambiar la fecha de los pagos de manera que se ajuste mejor a tu presupuesto. Trata que cualquier acuerdo sea por escrito.
- Devuelve el auto voluntariamente. Si definitivamente no hay acuerdo posible puedes optar por devolver el auto antes de que te lo embarguen. Con esto sólo evitarás hacerte responsable por los cargos de embargo, e igualmente perderás el auto al asumir el monto de la deuda pendiente en el contrato y no podrás evitar que aparezca en tu reporte de crédito, tanto el pago retrasado como la reposesión.
- Antes de tomar cualquier acción, inclusive antes de hablar con tu prestamista o arrendatario, puedes buscar los servicios de una asesoría de crédito (credit counseling service). Esta son organizaciones sin fines de lucro, que a muy bajo costo o hasta sin ningún costo, aconsejan a los consumidores a cómo manejar sus deudas e incluso actúan por ti para llegar a un acuerdo con las compañías de préstamos. ¡Es una muy buena opción!
- También puedes hablar con algún amigo o conocido que quiera quedarse con el auto y asumir la responsabilidad de los pagos, siempre y cuando el prestamista esté de acuerdo con este trato.
No dejes que reposean tu vehículo, recuerda lo importante que es tener una cuenta de ahorros para emergencias, en un momento como este te puede ser muy útil; organiza bien tus finanzas para tu futuro, tu tranquilidad y la de tu familia. Sobre todo sé realista y asume sólo aquellas deudas que sabes que puedes cubrir. ¡Adelante!
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