Cuando haces contribuciones caritativas atestiguas uno de los más reconfortantes sentimientos humanos: el de poder ayudar a otros. Sin importar si es mucho o es poco, seguro que lo que realmente deseas es que tus intenciones lleguen a buen fin y para eso hay algunas recomendaciones, que al seguirlas te harán sentir más satisfecho y feliz de hacer tus donaciones.
Por Elianne E. Gonzalez (© Copyright 2008, Power Content Inc.)
Los números muestran que los habitantes de este país somos parte de una sociedad que contribuye generosamente a las causas caritativas. Nueve de cada diez familias hace donaciones de algún tipo, ya sea en efectivo o en voluntariado.
Según estudios realizados por Independent Sector -una organización dedicada a monitorear y medir las actividades filantrópicas y caritativas en Estados Unidos (www.inependentsector.org), y específicamente la serie conocida como Donaciones y Voluntariado en los Estados Unidos (Giving and Volunteering in the United States Signature Series)-, basados en respuestas de más de 4 mil adultos, muestra como en 2001 el 89% de las familias en Estados Unidos donó un promedio de $1.620 anuales y confirmó que un 44% de los adultos en el país hacen trabajos voluntarios.
Sólo en horas de trabajo voluntario, los 83,9 millones de personas produjeron la cantidad equivalente a 9 millones de trabajadores a tiempo completo, con un valor de más de 239 millones de dólares de producción. El valor total de las donaciones caritativas de 2005, incluyendo personas naturales y empresas, sumaban más de 260.300 millones de dólares.
Ayudar a otros puede ayudarte a ti también…
Junto con la satisfacción de contribuir con una buena causa o cumplir con tus creencias, cuando haces donaciones a ciertas organizaciones reconocidas, puedes recibir a cambio una deducción reflejada en tu declaración de impuestos, cuando eliges hacer tu declaración detallada en vez de usar las deducciones estándar. Por eso, es importante que si piensas usarlo en tu declaración, evalúes bien a qué organizaciones deseas ayudar y tomes ciertas precauciones. Como serían estos simples pasos:
- Planifica tus donaciones. Asegúrate que estas concuerdan con tu realidad financiera y puedes hacerle frente como parte de tus obligaciones e inclúyelas en tu presupuesto.
- Conserva documentación de tus aportes. Para regalos menores de $250, con un recibo de la organización o una copia de tu cheque cancelado es suficiente prueba de la contribución (si deseas usarlo para tus impuestos). Para objetos usados, debes corroborar que utilizas el valor de mercado y no el precio original de estos. Para donaciones de propiedades es preferible que converses con tu contador o especialista de impuestos que te indique si resultaría más conveniente que establezcas un Fondo Fiduciario (trust fund) o un vehículo similar.
- El valor deducible pudiera ser diferente al valor donado. Si recibes un producto a cambio (por ejemplo, un libro o una cena) de tu donación, el valor de este no será deducible de la donación. También debes saber que hay un límite de lo que puedes deducir de tu donación, así que es preferible que consultes a tu contador o preparador de impuestos cuál sería ese límite en el caso de tus ingresos.
- Une fuerzas con tu empleador para favorecer a tu causa preferida. Muchos empleadores hacen contribuciones paralelas (matching funds) cuando sus empleados hacen donaciones a ciertas organizaciones. Pregunta a tu patrono si quieren hacer un plan para los empleados y maximizar el esfuerzo de todos.
- Si lo prefieres, puedes hacer una donación anónima. Puedes pedir a la organización que mantenga reservada tu identidad.
- Formas alternativas de donaciones: Es posible, si lo deseas, que puedas donar valores de inversión como acciones, bonos, fondos, anualidades, etc., y usar el valor de mercado de estos para incluirlo en tu declaración fiscal. Consulta con tu contador para que conozcas las implicaciones y cómo hacer el proceso sin contratiempos.
- Tu tiempo como donación: voluntariado. Muchas organizaciones necesitan tanto voluntarios como contribuciones en metálico. Si bien tu tiempo de voluntariado no se puede deducir del impuesto, los gastos incurridos en estas actividades, como millas de viaje, sí son deducibles del impuesto. Una ventaja intangible de este tipo de actividad es que es un excelente mecanismo para conocer personas profesionales y para darte a conocer.
- Sé pro activo y conoce a la organización receptora de tus donaciones. Tristemente hay personas inescrupulosas que usan organizaciones falsas para defraudar a las más generosas. Así que evita que tus donaciones caigan en las manos equivocadas para que esos fondos sean usados del modo más efectivo posible.
Cómo seleccionar organizaciones válidas y hacer contribuciones caritativas seguras
Además de la Comisión Federal de Negocios (FTC), el Servicio de Inspección del Correo de Estados Unidos, (U.S. Postal Inspection Service) es otro organismo que se hace cargo de proteger al público contra engaños, ofertas dudosas y fraudes a través del sistema postal, por lo que si recibes solicitud de donaciones de un grupo o asociación que no estás seguro sean fiables, puedes consultar -o hacer una denuncia- a uno de los Inspectores postales de tu ciudad o a http://www.usps.com/postalinspectors. Para evaluar la organización a la que estés considerando donar, puedes:
- Exigir a la organización misma que te provea de su informe financiero anual y estados de cuenta, así como su calificación ante el IRS como una organización caritativa.
- Averigua sobre las organizaciones que no conozcas, comunicándote con el Better Business Bureau, específicamente entra en contacto con Wise Giving Alliance, una de sus divisiones, por Internet en http://www.give.org, o en su defecto, puedes dirigirte a la siguiente dirección: Wise Giving Alliance, 4200 Wilson Blvd., Arlington, VA 22203.
- Consulta con Guidestar, una organización que evalúa la información de las organizaciones sin fines de lucro como posibles recipientes de donaciones. Visita: www.guidestar.org.
- No aceptes presiones inmediatas y sospecha de aquellas organizaciones que ofrezcan enviar un mensajero inmediatamente para recolectar donaciones en efectivo. Siempre gira los cheques a nombre de una organización en lugar de a nombre de una persona particular y evita hacer donaciones en efectivo, de hecho, desconfía enseguida de las entidades que solamente aceptan donaciones en efectivo.
- Sé muy cuidadoso al hacer donaciones con tu tarjeta de crédito y si las haces por Internet, asegúrate de que el sitio tiene certificación de seguridad (por ejemplo, Verisign).
- Pregunta cómo se distribuyen los ingresos de donaciones en el programa al que vas a ayudar, como por ejemplo, cuánto del dinero recaudado se usa para los proyectos y cuánto para costos administrativos y de mercadeo.
- Evita contribuciones a grupos que usan los sentimientos patrióticos o de eventos actuales para solicitar donaciones. Si deseas contribuir con las tropas de Estados Unidos, busca en la página del Departamento de Defensa las sociedades que provean asistencia a los miembros de las tropas y sus familiares. Visita: http://www.army.mil/operations/oif/FAQ.html.
Y qué hacer con las interminables llamadas telefónicas que piden colaboración…
Es posible que si has hecho contribuciones a alguna organización, tu nombre y teléfono esté ahora incluido en el listado de muchas otras y el último trimestre del año es particularmente uno muy intenso de estas solicitudes. No te extrañe recibir varias o muchas llamadas de este tipo. Obviamente las organizaciones están tratando de hacer sus actividades, pero no deja de ser un inconveniente recibir varias llamadas diarias solicitando ayuda. ¡Hasta la persona más generosa tiene sus limitaciones financieras! No hay nada de egoísta en tener que decir no cuando ya has llegado a tu límite.
Tienes varias opciones de cómo enfrentar estas llamadas. Puedes ignorarlas, colgarles apenas veas que es un solicitante, o explicarles que ya no estás haciendo más contribuciones o puedes incluir tu teléfono en la lista que se llama en inglés Do not call list, en www.donotcall.gov, o llamando al 1-888-382-1222 desde el teléfono que deseas registrar. Este servicio es gratis, le prohíbe a los agentes de telemercadeos contactar tu número y dura 5 años o hasta que tu lo descontinúes. En pocos meses deberías recibir menos llamadas y si te llaman diles que estás en la lista y deberán cesar o arriesgarse a que los denuncies al FTC y recibir una penalidad de hasta 11 mil dólares.
Sigue tus sentimientos, haz las donaciones que desees y te hagan feliz y nunca te dejes manipular o forzar a hacer algo que no quieras. Ni siquiera por caridad.
Elianne E. González es columnista, escritora y editora especializada en Finanzas Personales. © Copyright 2009, Power Content Inc. Prohibida su reproducción total o parcial. Para información adicional por favor dirigirse a Preguntas@saberdedinero.com
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